El asunto de las habitaciones no estaba muy claro. En la web indicaban tener una veintena de habitaciones dobles, siete triples y tres cuádruples, pero ni los profesores sabían cuántas habitaciones y de qué número de personas nos iban a dar. En el autobús algunos suplicaban a los profesores que les dieran las,habitaciones de cuatro, si el albergue nos dejaba alguna...

Pero todos los intentos de soborno se fueron a la mierda cuándo, al llegar al albergue, descubrimos que las habitaciones de 2 no existían: o de 3, o de 4, o de 5. Esto fastidió los planes de mucha gente..
Sandra y Clara querían ponerse solas en una de 2, pero tuvieron que aguantar que se acoplara Paula. Entretanto, Iris me dijo que si me ponía con ella; Paula lo escuchó y sugirió ponernos todas en una de cinco. Yo no tenía ganas (si Sandra y Clara querían estar solas... ¿Cómo me iba a meter yo a armar más jaleo?), y no tenía muy claro que Iris quisiera, debido al “aprecio” que le tiene a Sandra, así que di una respuesta muy vaga; ya se encargó Sandra, con expresión casi de miedo, de decir que ni hablar, que no quería, y que le expliría el por qué más tarde a Paula... y es que desde que se enteró de que le cae mal a Iris procura no acercarse mucho.

Llegó un momento en el que todo el mundo tenía las llaves
de su cuarto.. menos 8 chicos, creo, y 5 chicas
. En ese momento sólo me preocupé por mí, y no me enteré del problema que tenían los tíos. A nosotras nos daban 2 habitaciones de 3, y tenían que quedar llenas (o eso creo.. mi cabeza estaba en otra parte en aquel momento, e igual podían estar hablando de las habitaciones como de la teoría de la Relatividad); llegaron a sugerir el meter a la profesora o algo de eso... no sé cómo, acabamos por apuntarnos medio al azar, después de cinco minutos de diálogo estúpido. Iris se puso con Estefanía y Mónica, dos chicas de clase. Y a mí me tocó con...
Desconocida.
La del autobús.
En todo el día habíamos cruzado dos palabras, y ahora me
tocaba en su habitación. Tenía gracia, aunque yo no la encontraba por ningún lado... ¿Algo peor que dormir sola?, compartir el cuarto con una desconocida que se pasaría las noches en el dormitorio de sus amigas, pensando que su compañera de habitación es imbécil por que se pasa las noches sola.

Mientras dábamos nuestros nombres y pedíamos las llaves me fijé en que existía por primera vez... hasta aquel momento, sólo había sido una sombra callada a mi izquierda. Ahora era una
persona con nombre... en su colgante ponía “Cris”,
pero le pregunté el nombre de todos modos.

Con las llaves de la 119 en la mano, fuimos a darle a Sergio nuestro DNI para que lo apuntase. Buena cara se me debió de quedar cuándo me lo pidió.. al buscarlo la noche anterior descubrí que lo había perdido (es lo que tiene no usarlo), y, pensando que no lo necesitaría, había aplazado la búsqueda (mejor dicho, el paseo a comisaría para hacer una copia)
para después del viaje.

Di un toque a mi madre para que me llamara, buscara el
número de la biblioteca (quedaban 10 minutos para que cerrara), me llamara otra vez, me lo diera, llamase yo y pidiese allí mi DNI sin que ella se enterara de que había desaparecido... justo después de dar el toque pensé algo más normal: mirar en la tarjeta de la seguridad social, y evitarme todo el lío que la
opción anterior suponía (mi cerebro funciona lento de vez en cuándo xD).

Lo di. Se acercó Iris (creo que fue en ese momento, o quizá fue ya en la habitación), y dijo que se venía a nuestro cuarto. Se había apuntado en la habitación de estas dos por que cuándo el hombre de recepción pidió alguien que se apuntara, ella dijo “me da igual”, y la colocaron a ella... lo cierto es que se lleva bien con ambas chicas y podría haberse quedado en su cuarto perfectamente, así que me sorprendió mucho que se viniera
(gracias.. hubiera sido un coñazo si no hubieras estado).

Subimos las tres arriba. Dejamos los equipajes, hicimos un
par de preguntas a Cristina (al igual que todos los Desconocidos del bus, era de Diversificación, tenía 17 años, creo...). Luego todas salimos, y me di cuenta de algo... no sabía en qué cuarto estaban mis amigas. En el segundo piso, pero... ¿dónde?

Pensé en ir a preguntar.. la gente que había en los pasillos sí lo sabría. Pero... ¿qué mas daba?, no iba a entrar. Hay otra gente que entraba en los cuartos de sus amigos sin molestarse ni en llamar, pero yo en el cuarto de ellas me habría sentido mal, y sé que hubiera estado de más. Y recuerdo que habían dicho que se iban a duchar: motivo de más para no subir.

Se abrió la puerta de la 124, dónde dormían los amigos de
Iris; estaban también mis dos compañeras de habitación. Fui a pedir la llave, y entré a mi cuarto a ducharme.

Bajé a cenar, y creo que fue una de las pocas comidas en la
que estuve con mis amigas. El lío de los horarios, los líos de la última noche, en la que no cené... durante estos días tuve que aprender cómo evitar sentirme como una acoplada a pesar de serlo, ya que en varias ocasiones acabé comiendo con Iris y su grupo... Pero durante unos días... ¡a la mierda las preocupaciones sobre con quién ir y con quién no!...

PD: Kike & Krys, la foto del centro es la que queríais ver en grande.. es una de las vistas desde mi habitación (en mi opinión, era bonita xD). La necesitáis más grande, o ya os sirve? xD